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ESTUDIOS BIBLICOS PARA EL LIDER Y ESTUDIOSOS DE LA PALABRA

MENSAJES PENTECOSTALES

EJERCICIOS PARA LA PIEDAD             

 “Desecha Las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad”
“Piedad” Se refiere a toda actitud y respuesta adecuada a Dios. Es el requisito previo de cuyo cumplimiento dependen todos los ministerios eficaces.
“Ejercítate” Alude a un término atlético que describe el esfuerzo riguroso y el sacrificio individual que practica un atleta diario. La disciplina espiritual es el sendero que conduce a la vida piadosa. (1 Co. 9: 24 – 27)

1 Ti. 4:8: para poco es provechoso. El ejercicio corporal es limitado tanto en alcance como en duración porque solo afecta el cuerpo físico durante esta vida terrenal. Para todo aprovecha. Tanto en el tiempo como en la eternidad.
1 Ti. 4:10: el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. Es obvio que Pablo no enseña aquí el universalismo, la noción de que todos los hombres se salvarán en sentido espiritual y eterno. Las escrituras enseñan con claridad que Dios no salvará a todos los seres humanos porque la mayoría de ellos lo rechazarán y en consecuencia pasarán la eternidad en el infierno (Mt. 25:41, 46; Ap.- 20: 11 – 15).
No obstante, la palabra griega que se traduce “mayormente” debe significar que todos los hombres disfrutan de algún modo la salvación de Dios, así como los creyentes la disfrutan por completo. La explicación más sencilla es que Dios es el Salvador de todos los hombres solo en un sentido temporal, al mismo tiempo que es el Salvador de los creyentes en un sentido eterno.

El punto de Pablo es que mientras que Dios en su gracia libera a los creyentes de la condenación y el castigo del pecado porque fue su sustituto (2 Co. 5:21), todos lo hombres experimentan algunos beneficios terrenales de la bondad de Dios. Estos beneficios son;
1) la gracia común, un término que describe la bondad que Dios muestra a toda la humanidad universalmente (Sal. 145:9): al refrenar el pecado (Ro. 2:15) y juicio (Ro. 2:3 – 6), al mantener el orden en la sociedad por medio del gobierno (Ro. 13: 1 – 5), al capacitar al hombre para que pueda apreciar la belleza y la bondad (Sal. 50:2), y al bañarlo de bendiciones temporales (Mt. 5:45; Hch. 14: 15 – 17; 17:25),
2) la compasión, el amor de un corazón quebrantado de compasión que Dios expresa a pecadores no regenerados que no lo merecen (Ex. 34:6,7; Sal. 86:5; Dn. 9:9; Mt. 23:37; Lc. 19:41 – 44; Is. 16:11 – 13; Jer. 48:35 – 37),
3) los llamados y amonestaciones para acceder al arrepentimiento, ya que Dios constantemente advierte a los pecadores acerca del destino que les espera y así demuestra tener el corazón de un Creador compasivo que no se complace en absoluto en la muerte de los impíos (Ez. 18: 30 – 32; 33: 11),
4) la invitación del evangelio, la salvación en Cristo se ofrece de manera indiscriminada a todos los seres humanos (Mt. 11:28, 29; 22:2 – 14; Jn. 6;35 – 40; Ap- 22:17; 5: 39,40). Por naturaleza, Dios es salvador. Esto quiere decir que él no se complace en la muerte de los pecadores. Su carácter salvador se refleja hasta hoy día en la manera como trata a los que nunca creerán, pero sólo en esos cuatro beneficios temporales que acaban de describirse.
1ª Tim. 4:11: se ejemplo… en… pureza. Pablo enumera cinco áreas de influencia (los mejores manuscritos griegos emiten “en… espíritu”), en los cuales Timoteo debía dar ejemplo a toda la iglesia: “palabra” (su manera de hablar; Mt. 12:34-37; Ef. 4:25, 29, 31), “conducta” (una vida justa e íntegra. Tit. 2:10; 1 P. 1:15; 2:12; 3:16), “amor” (servicio sacrificado por los demás; Jn. 15:13), “fe” (no creencia, sino fidelidad o compromiso fiel; 1ª Co. 4:2), “pureza” (en especial su pureza sexual; 1Tim. 3:2). La vida ejemplar de Timoteo en estas áreas contribuiría a compensar las desventajas de su juventud e inexperiencia.
1ª Tim. 4:13: entre tanto que voy. Ocúpate en la … enseñanza. Estas cosas debían formar parte de la práctica constante de Timoteo y se estilo de vida. “Lectura” se refiere a la costumbre de leer las Escrituras en público en los cultos de adoración de la iglesia, lo cual iba seguido por la exposición del pasaje que había leído (Neh. 8:1 – 8; LC. 4:16 – 27). “Exhortación” es un reto espiritual para los que oyen la palabra a fin de que las aplique en su vida diaria. Esto puede incluir reprimendas y advertencias así como palabras de ánimo y consuelo. “Enseñanza” se refiere a la instrucción sistemática de la palabra de Dios y equivale a “sana doctrina” (1ª Tim. 3:2; Tit. 1:9)
1ª Tim. 4:16 de ti mismo y de la doctrina. Las prioridades de un líder piadoso se resumen en su santidad personal y su enseñanza pública. Todas las exhortaciones de Pablo en los versículos 6:16 corresponden a alguna de estas dos categorías. Te salvarás a ti mismo. La perseverancia en creer la verdad siempre acompaña una conversación genuina (Mt. 24:13; Jn. 8:31; Ro. 2:7; Fil. 2:12. 13;  Col. 1:23). y a los que te oyeren.  Mediante el cuidado minucioso de su propia vida piadosa y la predicación fiel de la palabra Timoteo continuaría siendo el instrumento humano que Dios usó para traer el evangelio y salvar a algunos que lo escucharon. Aunque la salvación es obra de Dios, Él se deleita en realizarla por medio de instrumentos humanos.
 
Atleta en entrenamiento
Superando las debilidades personales
Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene la promesa de esta vida presente, y de la venidera (1 Timoteo 4:7 -8)
Para poder distinguirse en cualquier deporte, los atletas deben pasar horas y horas entrenándose. Y lo que es cierto de los atletas también se aplica a los artistas y músicos. Nadie logra la excelencia en ningún campo sin una tremenda disciplina personal, sin horas de entrenamiento riguroso y sin estar dispuesto a hacer  grandes sacrificios para lograr las metas propuestas.
Contra todos los pronósticos:
 Si la gente que tiene habilidades promedio para poder destacarse, ¡cuánto más lo han de hacer quienes enfrentan grandes limitaciones! Hay muchos atletas que se han distinguido, aún al faltarles un brazo o una pierna. Se han sometido a una gran disciplina y se han entrenado para superar su limitación.
¿Para qué está entrenándose usted?
Pablo muchas veces usa ilustraciones tomadas de los deportes para ayudarles a sus lectores a entender el punto central de su mensaje. Al escribirle a Timoteo y a otros cristianos el dice que el entrenamiento físico que lleva a la excelencia en algún deporte es bueno; pero dice también que si nos concentramos en entrenarnos en las disciplinas espirituales o en la piedad, eso es mejor aún.
En su carta a Timoteo, Pablo lo exhorta a que se entrene para la piedad de la misma manera en que los atletas disciplinados se entrenan para sus competencias. Los atletas deben superar barreras físicas; Timoteo enfrentaba barreras de personalidad. Varias veces Pablo alentó a Timoteo con frases motivadoras tales como “te encarezco” y “te mando”. También le recordó a Timoteo su ordenación, un compromiso que había adquirido mucho antes.
¿Con qué intensidad se entrena usted?
Una de las más importantes armas que Satanás utiliza contra los cristianos es el desaliento. A veces llegamos a sentir que seguir a Jesús no vale el sacrificio que impone. Perdemos nuestro trabajo, o nuestra familia no entiende o sufrimos persecución. En ocasiones como éstas necesitamos disciplina. Necesitamos estudiar la palabra de Dios para encontrar allí aliento.
1 Tim. 4:12. Sé ejemplo de los creyentes. Este es uno de los más importantes requisitos que se le exigen a un dirigente de la iglesia. La palabra griega traducida “ejemplo” es tipos, que significa “modelo”, “Imagen”, “ideal”, o “patrón”. El pastor por encima de todo debe ser modelo de fidelidad, pureza y perseverancia en la vida piadosa. El cargo de obispo pueden ocuparlo sólo aquellos de quienes la iglesia puede decir: “Este dirigente ha llevado una vida piadosa digna de imitación”.
1 Tim. 4:16 Pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Llevar una vida santa, permanecer sensible a la obra y a los dones de Espíritu Santo, enseñar la sana doctrina, guardar la fe; 2 Ti. 1:13 – 14 y tener cuidado de su conducta espiritual son más que el deber ministerial de Timoteo. De esto depende su salvación (presente y futura y la de las personas a quienes él sirve)
1 Tim. 6:3 La doctrina que es conforme a la piedad. Cualquier mensaje que no viene del Señor Jesús y no incluye un ferviente llamado a la piedad y a la santidad es un evangelio diferente del que se presenta en el Nuevo Testamento.
AMOR. En el Antiguo Testamento se traducen varias palabras hebreas como amor o el verbo “amar”, especialmente el término haba, que tiene como raíz a ahab o ave, lo que agrado, lo que gusta. Se expresa así el amor hacia la esposa, como Jacob, que sirvió por sirte años por Raquel “y le parecieron como pocos días, porque la amaba” (Gn. 29:20). También el amor hacia un amigo, como Jonatan, que amó a David “como a sí mismo” (1 S. 18:1). También el amor de Dios hacia el pueblo (“Con amor eterno te he amado; por tanto, te he prolongué mi misericordia” (Jer. 31:31))
La Biblia no ofrece una definición teórica del amor, sino que nos lo presenta mayormente en la forma de acción, exponiéndonos lo que el amor hace o no hace, así “el amor es sufrido… es benigno… no es indecoros… no busca lo suyo… etcétera” (1 Co. 13:1 – 8). El amor no es tanto un sentimiento como un acto de la voluntad, pues el Señor Jesús ordena “amaos los unos a los otros” (Jn. 13:34), por lo cual no debe pensarse que hay que esperar que el amor nazca espontáneamente en nosotros, sin un esfuerzo consciente por ejercerlo hacia una persona.
El verdadero amor nace de la voluntad y se convierte en sentimiento, no al revés. Sólo Dios ama sin ningún esfuerzo de voluntad porque él es, en esencia, amor (1 Jn. 4:8), por lo cual, cuando ama, de suyo ama. Dios, por medio de su espíritu Santo, nos capacita para el amor, dándonos así de su propia naturaleza (Ro. 5:5). Así el mandamiento de amar no resulta gravoso porque Dios pone a nuestra disposición la capacidad para ello.
El amor reina como supremo por encima de todas las virtudes (“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor” (1 Co. 13:13). El amor conduce a los creyentes a la búsqueda permanente del bien del otro. De lo contrario, no se considera válida una manifestación de amor hacia Dios, porque “el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” (1 Jn. 4:20). La práctica del amor entre los cristianos es lo que puede decir al mundo que son verdaderos seguidores del Señor Jesús, que dijo “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Jn. 13:35). Los creyentes son alentados a soportarse “los unos a los otros en amor” (Ef.4:2) y a seguir “la verdad en amor” (Ef. 4:;15)

CONDUCTA. Manera de vivir, forma de comportarse. La palabra griega (anastrophë) también se conoce como “manera de vivir” (Ef. 4:22). Pero en la mayoría de los casos en la VRV antigua se usa “conversación” (1 Ti. 4:12; Stg. 3:13; 1 P. 1:15). Los cristianos deben mantener “buena (su) manera de vivir entre los gentiles” (1P. 2:12). Las esposas cristianas pueden ganar a sus esposos “considerando (su) conducta  casa y respetuosa” (1 P- 3: 1 – 2). “Teniendo buena conciencia” serán avergonzados “los que calumnian vuestra conducta en Cristo” (1 P. 3:16)


FE. Es el mecanismo que le permite conocer las realidades del mundo del espíritu, donde no gobiernan las leyes del tiempo y el espacio.
Para el que no tiene el don de la fe una gran cantidad de expresiones bíblicas aparentan ser unos galimatías. Que somos “salvos por medio de la fe” (Ef. 2:8), que fuimos “sepultados en él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios” (Col. 2:12), que tenemos “acceso con confianza por medio de la fe (2 ti. 4:7); los creyentes son animados a combatir “unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27) y a contener “ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Jud. 3). Los que can a ser considerados líderes entre los cristianos deben ser examinados por ver que “guarden el ministerio de la fe con limpia conducta” (1 Ti. 3:9) “En los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores” (1 Ti. 4:1)

PUREZA – PURIFICACIÓN. En el Antiguo testamento el término Taher (puro, limpio, los que no tiene defecto) es muy frecuente. Casi siempre está relacionado con el ambiente ceremonial. Se tenía especial cuidado de uso “oro puro” en los artefactos del • tabernáculo y el • templo (Ex. 25:11; 30:33;37:17; 1 R.6:21; etcétera). Asimismo, de usar “Aceite puro de olivas” (Lc. 24:2), e “incienso puro” (Ex. 30:34). En su forma de verbo (purificar), habla de poner una persona o una cosa en condiciones aptas para el culto. Los medios de purificación incluían sangre (“Y purificará la casa con la sangre de la avecilla” (Lucas 14:25)), agua (“Al tercer día se purificará con aquella agua” (Num. 19:12)) y períodos de apartamento (“…sesenta y siete día estará purificándose de su sangre” (Lc. 12:5))
En el Nuevo Testamento se utiliza el término katharos (limpio, puro) y Katharismos (purificación).
En el libro a los Hebreos se mantiene el sentido del Antiguo Testamento cuando se habla de que “la sangre de los toros y de los machos cabríos… santifican para purificación de la carne”. Pero se usa para hacer una comparación con “la sangre de Cristo”, que limpia la conciencia de “las obras muertas” para que sirvamos a Dios (Heb. 9:13-14). El Señor Jesús hacía uso de estos conceptos con un sentido moral (“Bienaventurados los de limpio corazón” (Mat. 5:8)).
De igual manera Pablo decía que “El propósito” del “Mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia” (1 Ti. 1:5). Es deber del cristiano purificar su corazón (Stg. 4:8). Los medios para ello son la sangre (“La sangre de Jesucristo, su hijo nos limpia de todo pecado” (1 Jn. 1:7)), el agua (“… habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” (Ef. 5:26) y “la obediencia a la verdad” (1 P. 1:22)