Artículos

Que debo saber para evangelizar - manual del líder

LECCION. 16

COSAS QUE UN CRISTIANO DEBE HACER ser santos

Los cristianos deben ser santos

 

1- Pedro1:14-16

2- Pedro3:11

 

 

Una de las muchas cosas que Dios les ordena a los cristianos hacer es ser santos. Santo viene de la raíz de la palabra griega “hagios” (hag’-ios), significa sagrado, puro, sin culpa, consagrado y santo.

De estas  palabras  básicas  vienen otras palabras que en sus formas extendidas llevan la idea de algo venerado, santificado, purificado y Sagrado.

 

En griego clásico los paganos usaron la palabra santo para significar algo apartado para los dioses. En el caso de un cristiano, significa ser apartado para Dios.

 

Debido a la gran área que cubre santidad o el ser santo, a  usted señor profesor le haría muy  bien en estudiar los temas de santificación, piedad y el significado de las palabras santo y separación. Ya que todas estas condiciones se conectan a esta lección, es imposible agotar el tema de la piedad.

 

Los cristianos necesitan ser conscientes que la santidad debe ser un principio activo, formando y regulando cada esfera de sus vidas y actividades. Nosotros debemos entender que la santidad gobierna el cuerpo así como el alma, porque el cuerpo solo es el instrumento a través del cual el alma actúa y se expresa. Pureza de vida, pureza de acción, y pureza de pensamiento, son metas convenientes hacia las que cada cristiano debe esforzarse.

 

Pedro expone nuestros deseos pasados y persecuciones cuando estábamos en pecado (1- Ped1:14-16). Durante ese tiempo nos “conformamos” (formar, moldear, conformar) según nuestras lujurias. Este era un estado de “ignorancia” no que estuviéramos fallando necesariamente en proeza intelectual o habilidad, pero Fallando en el conocimiento de Dios y Su Palabra. En nuestra venida a Dios, recibimos un modelo para formarnos. Dios y Su santidad se volvieron la norma para que nosotros calibráramos nuestras vidas.

 

Santo o la santidad describen la esencia y carácter de Dios. Es la meta de ser santo el que debemos esforzarnos y buscar para formar nuestras vidas. La segunda epístola de Pedro exclama, ya que este mundo se destruirá, “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios” (2- Péd:3:11-12). Por lo siguiente, ser santo se vuelve una obligación para un cristiano.

 

Algo o cualquiera que sea separado para Dios y Sólo Dios son distinguidos de otros designándose como santo.

 

  1. Lugares así como dentro del tabernáculo eran llamados santo (Éx:26:33; Heb:9:12, 24-25). Detrás del velo del tabernáculo estaba el lugar santísimo (Ex:26:33-34). El N.T se refiere a esta área como el lugar “santísimo” (2- Heb:9:3, 8).

 

  1. Los vestidos de Aarón se llamaron santos (Éx:28:1-2) porque ellos eran separados o distinguidos del vestido diario usual de los israelitas. Ellos solo debían ser usados por Aarón y sus descendientes.

 

  1. Dios santificó la tierra alrededor de la zarza ardiente y le requirió a Moisés quitarse sus zapatos antes de caminar en ella porque era tierra “santa” (Ex:3:1-5).

 

  1. El aceite de la unción era santo y no debía ser usado para cualquier otro propósito mas para lo que fue designado (Ex:30:22-33).

 

  1. Los ángeles creados seres espirituales, son santos. El los son di 1rentes a Dios y a los humanos, son separados para misiones específicas, según Dios los dirige (Hec:10:22; Heb:1:14).

 

  1. La Palabra de Dios es santa (Rom:1:2; 2- Tim:3:15). Ninguna otra Escritura se puede comparar o es igual a ella; por consiguiente, la Biblia está de pie separadamente como pura y sagrada.

 

  1. Nuestra “conversación” que significa la conducta, debe ser santa o diferente a la de los pecadores (1- Ped:1:14-16; 2- Ped:3:11).

 

  1. Las personas que han sido en el pasado, como en el presente, apartados para Dios se llaman santos legítimamente. Santo o santificado se derive de la palabra santo. Siendo santo es un lugar asequible ante Dios y la humanidad. Otros han alcanzado esta meta; así que podemos nosotros.

 

Considere lo siguiente:

 

1. Santos Profetas (Hec:3:21, 2- Ped:3:2).

2. Santos Apóstoles (Ef:3:5).

3. Hermanos santos (1- Tes:5:27; Heb:3:1).

4. Mujeres santas (1- Ped:3:5).

5. Varones santos (2- Ped:1:21).

 

  1. En el sentido más cierto, solo Dios sostiene la posición eminente de ser santo (Lev:11:44; 19:2; 1- Ped:1:16). Esta posición marcada y majestuosa lo pone lejos y separado de todo el resto, aunque nosotros también podemos ser santos.

 

Nota:         El serafín en (Is:6:3) y las cuatro bestias en (Ap:4:8) están ante Dios gritando, “Santo, santo, santo”. La repetición tríplice así Como esta, cuando es usada en la poesía hebrea, indica el grado superlativo. Ciertamente de estos versos nosotros podemos concluir que Dios es la santidad más alta. Isaías se refiere a Dios como “El Santo de Israel” veinticinco veces en sus escrituras. Incluso una lectura casual de la Escritura nos convencerá que la santidad es un esencial atributo, inherente de Dios.

 

La Biblia pone numerosas cosas como santas debido a su uso consagrado en ciertas aéreas o para algún tiempo específico o propósito. Nuestro estudio se enfoca en nuestra obligación personal de ser santos.

 

A. EL POR QUÉ DEBEMOS SER SANTOS:

 

La mayoría de las veces nosotros oímos hablar de los aspectos de santidad interior y exterior en la vida sin decirse por qué nosotros debemos ser santos. Sin embarco, la Palabra de Dios en ambos testamentos pone delante de nosotros una razón por qué debemos ser santos: “Porque está escrito, Sed santos; yo soy santo” (1- Ped:1:16; Lev:19:2; 20:26).

 

La santidad no es algo abstracto o una idea mística: es un principio regulativo en nuestras vidas cotidianas.. A través de nuestros hechos y vida diaria, debemos revelar la naturaleza divina de que hemos sido hechos copartícipes (2- Ped:1:4). Debemos manifestar nuestra pureza rectitud de Dios en nosotros si hemos nacido verdaderamente de nuevo (Juan:3:1-8), nacido, no de semilla corruptible, pero de incorruptible (1- Ped:1:23).

 

B. CÓMO DEBEMOS SER SANTOS:

 

Porque Dios nos ha llamado a ser santos, podemos lograr y mantener este estado. Dios nunca requiere algo de la humanidad sin proporcionarles la gracia suficiente para lograr la tarea.

 

Rogándonos a ser santos, debemos entender que esta demanda tiene dos aspectos; uno positivo y otro negativo.

 

1. El aspecto positivo de la santidad:

 

El aspecto positivo de la santidad puede llamarse la imitación de Dios o buscando ser como El. Pedro abanderó esta vista llamándonos a no Formarnos según las lujurias anteriores si no conformar nuestras vidas a la santidad de Dios (1- Ped:1:14-l6). Buscando ser como Jesús, reproduciendo Su Espíritu a través de nuestro espíritu y mostrando sus virtudes debe ser nuestro deseo consumiente.

 

Los discípulos primitivos eran tanto como Cristo que ellos se llamaron cristianos (Hec:11:26). Imitando a Cristo en nuestras vidas individuales es ciertamente un aspecto positivo del ser santo.

 

 

2. El aspecto negativo de la santidad:

 

El aspecto negativo de la santidad significa el retiro y separación de las cosas impuras y abominables ante los ojos de Dios. Si queremos ser santos, debemos negar algunas cosas a la carne. ¡Las cosas aceptables a un mundo que rechaza a Cristo, diseñado por Satanás aunque perpetrado por el hombre, debe reconocerse por lo que son tácticas para separarnos de la santidad de Dios! Los verdaderos cristianos no solo buscan emular a Cristo dentro de sí, pero ellos también se retiran de algo impío.

La separación es una doctrina poderosa del A.T y N.T. Nosotros que estamos bajo la gracia somos llamados para distinguirnos en cada aspecto de nuestras vidas como personas separadas (2- Cor:6:14; 7:1).

 

 

REFLEXIONES:

 

Hermanos y hermanas, somos llamados a una profesión santa (1- Tim:1:9). Somos nación santa y sacerdocio santo (1- Ped:2:5, 9). La iglesia de Dios debe ser santa y sin mancha (Ef:1:4; 5:27). Si usted es un ministro, usted debe ser, entre otras cosas, simplemente, santo y templado (Tit:1:5-9).

 

Los santos deben presentar sus cuerpos como sacrificios vivos, santos y aceptables a Dios (Rom:12:1-2). Debemos alzar manos santas sin ira y contienda cuando oramos (1- Tim:2:8). Para estar en la primera resurrección debemos ser santos (Ap:20:6). Sin santidad nadie vera al Señor (Heb:12:14).