Artículos

Que debo saber para evangelizar - manual del líder

LECCION. 20

 

1.EL ANTIGUO TESTAMENTO ENSEÑA QUE HAY UN SOLO DIOS

 

"Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es (Deuteronomio, 6:4)

"Pero Dios es uno "(Gálatas, 3:20)

 

 

La expresión clásica de la doctrina de un solo Dios se halla en Deuteronomio 6: 4, '' Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. Este versículo de las Escrituras ha venido de ser la declaración de fe más distintiva e importante para los judíos. Ellos lo llaman el "Shema", tras la primera palabra de la frase en el hebreo, y lo citan con frecuencia en el español como "oye; Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor". Tradicionalmente, un judío devoto siempre intentaba hacer esta confesión de fe justo antes de morir.

 

En Deut. 6:5. Dios siguió el anuncio del versículo anterior con un mandamiento que requiere una completa creencia en y amor hacia El como el único y sólo Dios:" y amaras al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas." Debemos anotar la importancia que Dios pone en Deut. 6: 4-5. El manda que estos versículos sean colocados dentro del corazón ( vs. 6 ), enseñados a los niños todos los días (vs.7), atados en la mano y puestos en la frente (vs.8), y escritos en los postes y en las puertas de la casa (vs.9).

 

Los judíos ortodoxos obedecen estos mandamientos hoy literalmente atando las tefillin (fílacterias) en sus antebrazos izquierdos y en sus frentes cuando oran, y colocando las mezuzzah en sus puertas y portones. (Tefillin son pequeñas cajitas amarradas al cuerpo con ataduras de cuero, y mezuzzah son contenedores en forma de rollo de pergamino). Dentro de ambas clases de contenedor hay versículos de la Escritura escritos a mano por un hombre piadoso quien ha observado ciertos ritos de purificación. Los versículos de la Escritura contenidos por la mezuzzah, generalmente son Deut. 6:4-9; 11:18-21. Ex. 13:8-10, y vs. 14-16.

 

 

Muchos otros versículos de la Escritura en el Antiguo Testamento afirman enfáticamente el monoteísmo estricto. Los Diez Mandamientos empiezan con "No tendrás dioses ajenos delante de mi" (Ex.20-3 -Deut.5-7). Dios enfatizó este mandamiento declarando que es UN Dios celoso ( Ex.20-5 ).En Deut.32-39. Dios dijo que no hay ningún otro dios con El. No hay otro como el Señor y no hay Dios fuera de El (2 Sam.7-22 - 1Crón.17-20). Solamente El es Dios (Sal. 86- 10). Hay las declaraciones enfáticas de Dios en Isaías.  "Antes de mi no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve"(ls, 43:10-11). “Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mi no hay Dios" (Is. 44-6). "No hay Dios si no yo. No hay fuerte; no conozco ninguno" (ls.44-8). "Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mi  mismo" (ls.44-24), "No hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo" (ls.45.6). "No hay más Dios que yo; Dios justo y salvador ¡ningún otro fuera de mi. Mirad a mi, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más" (ls.45:21-22). "Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí (ls.46-9).  "Mi honra no la daré a otro" (ls.48:11. Véase también ls.42:8), "Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, solo tu eres Dios de todos los reinos de la tierra: tu hiciste los cielos y la tierra" (ls.37-16).

 

Hay solamente un Dios, quien es el creador y Padre de toda la humanidad (Mat.2:10). En el tiempo del reino milenial habrá solamente un señor con un nombre (Zac.11:9).

 

Abreviando, el Antiguo Testamento habla de Dios en términos de Uno. Muchas veces la Biblia llama a Dios "el Santo" (Sal.71:22. 78:41. ls.1:4.5:19:24), pero nunca se refiere a Él como "los dos Santos", o "los tres santos" o" los muchos santos".

 

En los anteriores versículos de las Escrituras en Isaías, notamos el uso de palabras y frases como "ninguno", "ninguno más", "nada hay semejante a mí", "no hay más que yo", "solo", "por mí mismo", y "uno". Ciertamente, Dios no podría clasificar más que no existe absolutamente ninguna pluralidad en la Deidad. Brevemente, El Antiguo Testamento afirma que Dios es absolutamente uno en número.