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Que debo saber para evangelizar - manual del líder

JESÚS TUVO UNA NATURALEZA HUMANA COMPLETA, PERO SIN PECADO.

 

La verdad puede yacer en algún punto en otros conceptos históricos expresados por diversos teólogos. Que Jesús tuvo una naturaleza humana completa y una naturaleza divina completa a la vez es la enseñanza de la escritura, pero no podemos separar estas dos naturalezas en su vida terrenal.

 

Es evidente que Jesús tuvo una voluntad, mente, Espíritu, alma, y cuerpo humano, pero es igualmente evidente que el tuvo la plenitud de la DEIDAD residente en ese cuerpo. Desde nuestra perspectiva finita, su Espíritu humano y su Espíritu divino eran inseparables.

 

El Espíritu divino podría separarse del cuerpo humano por la muerte, pero su humanidad era más que un cuerpo humano - la cáscara (cubierta) de un humano- con DIOS adentro. El era humano en alma, cuerpo, y Espíritu con la plenitud del ESPÍRITU DE DIOS residente en ese cuerpo, alma, y Espíritu.

 

Jesús difirió de un humano ordinario (quien puede ser lleno del Espíritu de Dios) en que el tubo toda la naturaleza de Dios dentro de,  el. El poseía el poder, la autoridad y el carácter ilimitado de Dios, Además, en contraste al ser humano renacido y lleno del Espíritu de Dios estaba intrincadamente e inseparablemente unido con la humanidad de Jesús. Sin el Espíritu de Dios habría existido solamente un humano inerte que no habría sido Jesucristo.

 

Solamente en estos términos podemos describir y distinguir las dos naturalezas en Jesús; sabemos que El actuaba y hablaba desde un papel o el otro, pero también sabemos que las dos naturalezas no estaban separadas en El. Con nuestras mentes finitas, podemos hacer solamente una distinción y no una separación entre las dos naturalezas que se mezcla ron perfectamente en El.

 

Aunque Jesús tuvo una naturaleza humana completa, El no tuvo la naturaleza pecaminosa de la humanidad calda. Si EL hubiese tenido una naturaleza pecaminosa. El habría pecado. Sin embargo, sabemos que el ni tubo una naturaleza pecaminosa ni cometió hechos pecaminosos. El era sin pecado, El no pecó, y el pecado no estaba en EL (Heb. 4:15. 1 Ped. 2:22. 1 Jn. 3:5).

 

Ya que El no tuvo una madre humana; El no heredó la naturaleza pecaminosa del Adán caído. Al contrario, El vino como el segundo Adán, con una naturaleza inocente como la que Adán tuvo en I principio (Rom. 5:12-21.1Cor,, 15:41-49, Jesús tuvo una naturaleza humana completa, pero sin pecado.

 

La Biblia indica que Jesús tuvo una voluntad humana así como también la voluntad divina. El oró al padre diciendo, "No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Luc, 22:42), Jn, 6:38, demuestra la existencia de dos voluntades: El vino para hacer Su propia voluntad (La voluntad humana), sino para hacer la de su Padre (La voluntad Divina). Parece muy evidente que Jesús tuvo un espíritu humano, por lo que el dice sobre la cruz: "Padre en tus manos encomiendo mi espíritu" (Luc. 23:46). Aunque sea difícil distinguir entre lo divino y lo humano de su espíritu, algunas referencias aparentemente enfocan el aspecto humano. Por ejemplo "gimiendo en su espíritu" (Mr.8:12), "Se regocijo el espíritu" (Luc. 10:21), "Se estremeció en el espíritu" (Jn.11:33), y "Se conmovió en el espíritu" (Jn. 13:21).

 

Jesús tuvo un alma porque él dijo: "Mi alma está muy triste, hasta la muerte" (Mt. 26:38, Mr. 14:34) y "ahora está turbada mi alma" (Jn, 12:27). En su muerte, su alma visito el infierno (en el griego hades - la sepultura de los muertos), así como todas las almas hicieron antes del calvario. (Hch. 2:27), La diferencia era que el Espíritu de Dios en Jesús no dejo que su alma permaneciera en el infierno (Hch, 2:27-31); al contrario, El conquistó el infierno (nuevamente, hades) y la muerte (Ap. 1:18).

 

El alma de Jesús tuvo que estar inseparablemente vinculada al Espíritu divino de Jesús. De otra manera, Jesús habría vivido como un hombre, aunque el Espíritu eterno le había sido quitado.

 

Esto no sucedió, no podría haber cedido, ya que Jesús es Dios dado a conocer en la carne.

 

Nosotros sabemos que Jesús como Dios nunca cambia (Heb. 13:8).

 

Si nosotros no aceptamos el hecho que Jesús era totalmente humano, entonces las referencias bíblicas a sus tentaciones pierden sentido (Mt. 4:11, Heb.2:16-18, 4:14-16). También lo pierde la descripción de su lucha y agonía en Getsemani (Lc, 22:39-44).

 

Dos pasajes en Hebreos indican que ya que Jesús fue tentado tal como nosotros, El califica como nuestro Sumo Sacerdote, nos comprende perfectamente y no ayuda en nuestras debilidades: " debía ser en todo semejante a sus hermanos" (Heb, 2:17); "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza pero sin pecado" (Heb.4:15). Heb. 5:7-8 dice. Y Cristo en los días de su carne, ofreciendo ruegos y suplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo por lo que padeció aprendió la obediencia."

 

Estos versículos nos presentan un retrato de alguien que podía ser afectado por las emociones de temores y dudas, Más bien, ellos describen a alguien que poseía estas debilidades humanas: El tuvo que someter la voluntad humana y someterse al Espíritu eterno.

 

La humanidad de Cristo oraba, lloraba, aprendía obediencia, y sufría la naturaleza divina estaba en control y Dios era fiel a su propio plan, pero la naturaleza humana tuvo que obtener ayuda del Espíritu y tuvo que aprender la obediencia al plan divino. Ciertamente todos estos versículos de la Escritura demuestran que Jesús era totalmente humano -que el tenia cada atributo de humanidad menos la naturaleza pecaminosa heredada de la caída, Si negamos la humanidad de Jesús, enfrentamos un problema con el concepto de la redención y la propiciación. No siendo totalmente humano, ¿Podría su sacrificio ser suficiente para redimir la humanidad? ¿Podría EL realmente ser un verdadero sustituto para nosotros en la muerte? ¿Podría el calificar realmente como nuestro pariente redentor?