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Que debo saber para evangelizar - manual del líder

LECCION. 26.

 

LA DEIDAD PLENA DE JESÚS  EN COLOSENSES

 

 

VERSÍCULO

DESCRIPCIÓN DE JESÚS:

1. 1:15

El es la imagen del Dios invisible

2. 1:16

El es el creador de todas las cosas

3. 1:17

El es antes de todas las cosas (eterno*)

4. 1:17

En el todas las cosas subsisten

5. 1:18

El es la cabeza de la iglesia

6. 1:18

El es preeminente en todas las cosas

7, 1:19

En El habita toda la plenitud

8. 1:20

El ha reconciliado todas las cosas -con- Dios

10. 2:5

El tiene todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (Omnisciencia)

10. 2:5

En El debe afirmarse nuestra fe

11. 2:6

En el debemos andar

12. 2:7

En El debemos ser arraigados y sobreedificados

13. 2:9

En El mora corporalmente toda la plenitud de la Deidad

14. 2:10

En El estamos completos

15. 2:10

El es la cabeza de todo principado y potestad (Omnipotencia)

 

Debemos observar que en Col, 2:2 el tema es, "el misterio de Dios el Padre, y de Cristo", o como la NIV lo vierte "el misterio de Dios, a saber. Cristo" el versículo 9 es realmente una elaboración o explicación adicional de este misterio. El misterio de Dios (Cristo) es que mora toda la plenitud de la Deidad en Cristo. Así entonces, vemos por el contexto que Col. 2:9 es una explicación de la Deidad completa de Cristo.

 

La Palabra griega para Deidad en Col. 2: 9 es Theotes, que significa la Deidad. La palabra "corporalmente" nos recuerda el término "encarnación", que significa personificación de un espíritu en forma físico-terrena. Reuniendo esto, Col. 2. 2:9 nos dice que Jesús es la encarnación de la plenitud de la deidad. El es la manifestación corporal de todo lo que Dios es. La Biblia Amplificada traduce Col. 2-9, "porque en El la plenitud entera de la Deidad sigue morando en forma corporal - dando una expresión completa de la naturaleza divina". Traduce Col. 1:19, así: "Porque le ha agradado (al Padre) que toda la plenitud divina - la suma total de la perfección divina, los poderes divinos y los atributos divinos - deben habitar en El permanentemente". La NIV traduce Col. 2-9 así: "porque en Cristo toda la plenitud de la Deidad habita en forma corporal y col. 1 -19, así: porque le agrado a Dios que toda su plenitud habitara en el.

 

Otras traducciones de Col. 2-9: el Nuevo Testamento del vigésimo siglo dice, porque en Cristo la Deidad en toda su plenitud habita encarnada; El Nuevo Testamento en Ingles moderno (J, B Phillips) dice, "Más es en él que Dios da una plena y completa expresión de sí mismo (dentro de límites físicos que él fija a sí mismo en Cristo)"; y letras vivas: Las Epístolas Parafraseadas (Kenneth Taylor) dice, "Porque en Cristo existe todo Dios en un cuerpo humano".

 

Entonces está claro, que Col. 1:19 y 2:9 describe la Deidad completa de Jesucristo, No podríamos aplicar las declaraciones de Col. 1 y 2 a nosotros mismos y pretender tener la razón.

 

No somos la encarnación de la plenitud de Dios. Ni somos Omniscientes, Omnipotentes, etc. Lo que sea que signifique Ef. 3:19. De hecho no puede significar lo mismo que Col. 1:19 y 2:9. ¿Qué significa Ef. 3:19, entonces, cuando dice, "para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios"? Al mirar el contexto descubrimos donde está el énfasis del pasaje: los cristianos pueden tener la plenitud de Dios en ellos porque tienen a Cristo. Puesto que Cristo es la plenitud de Dios. Cuando tenemos a Cristo en nosotros, tenemos la plenitud de Dios en nosotros. El versículo 19 nos dice que podemos tener la plenitud de Dios al tener a Cristo. Lejos de destruir la Deidad absoluta de Cristo, Ef. 3:19 establece de nuevo que Dios está en Cristo. Col. 2:10 apoya esta interpretación del pasaje de Efesios diciendo: "y vosotros estáis completos en él (Cristo)", la NIV lo hace más claro: "Y a ustedes se les a dado la plenitud de Cristo". De manera similar la TAB dice, "y ustedes están en él, hechos completos y han venido a la plenitud de vida a la plenitud de vida en Cristo ustedes están también llenos de la Deidad".

 

Esto puede dar lugar a otra pregunta, a saber, ¿en qué manera difiere un cristiano del hombre Cristo si ambos tienen la plenitud de la Deidad residente e ellos? La respuesta es que Jesucristo es Dios revelado en carne. El tenía su naturaleza divina porque fue concebido por El Espíritu de Dios. Su naturaleza humana tiene la naturaleza divina morando en ella, pero su naturaleza divina es Dios. Por lo tanto nada jamás puede separar a Jesús de su deidad. Nosotros podemos vivir sin el Espíritu de Dios en nosotros y el Espíritu puede salir de nosotros, pero no puede ocurrir lo mismo con el hombre Jesús. Cristo posee todos los atributos y el carácter de Dios como su misma naturaleza, mientras que nosotros lo tenemos solamente por medio de la vida de Cristo en nosotros. La naturaleza de Dios no es nuestra no nos pertenece. Podemos dejarla que brille a través de nosotros y que nos controle (andando en el Espíritu) pero podemos también apagarla y dejar que nuestra propia naturaleza humana la domine (andando en la carne).

 

Jesucristo tiene toda la plenitud de la Deidad corporalmente porque El es Dios Mismo encarnado. Podemos tener la plenitud de Dios en nuestras vidas solamente mientras permitimos  que Jesucristo viva en nosotros.

 

 

FILIPENSES, 2: 6 -11

 

Este pasaje describe a Jesucristo así: "el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo. Tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condiciona de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. La NIV dice, "quien siendo Dios en su misma naturaleza, no consideró la igualdad con Dios como algo para ser agarrado, pero hizo nada de si mismo, tomando la misma naturaleza de un siervo, siendo hecho en la naturaleza humana. Y siendo hallado en aspecto como un hombre él se humilló y llegó a ser obediente a la muerte -¡aún la muerte en una cruz!".

 

Los trinitarios piensan que este versículo de la escritura describe a dos personas en la Deidad - Dios el Padre y Dios el Hijo. En su opinión, el hijo tenía la misma naturaleza del Padre pero no era el Padre. Ellos afirman que el Hijo divino se encarnó, no el Padre, Muchos trinitarios aún sostienen que en la encarnación este Hijo divino se sometió o se vació a sí mismo de muchos de sus atributos como Dios. Incluyendo la Omnipresencia. Así entonces ellos hablan de kenosis o el vaciarse de Cristo, de la palabra griega Knoo en la primera parte del versículo 7. Aunque esta palabra sí incluye en su significado el concepto de "vaciarse" la mayoría de las versiones prefieren no usar esta definición. Aquí hay tres definiciones de Knoo en Filip. 2:7: "Se hizo así mismo de ninguna reputación" (KJV), "se hizo nada" (NIV), y "se despojó (de todos sus privilegios y dignidad legitima)" (TAB).

Desde el punto de vista de la Unicidad, Jesús no es Dios el Hijo, sino que El es todo Dios, incluyendo el Padre y el Hijo. Entonces, en su Divinidad, El es verdaderamente, igual a, o idéntico a Dios. La palabra "Igual" aquí significa que la naturaleza divina de Jesús era la misma naturaleza de Dios el Padre. Jesús no se despojó de sus atributos de la Deidad, el en cambio se despojó sí mismo de su dignidad y de sus prerrogativas legitimas como Dios en tanto que moraba entre los hombres como un ser humano. El Espíritu de Jesús, que es Dios mismo, nunca perdió nada de su Omnipresencia ni de su Omnipotencia.

 

Este versículo se refiere solamente a las limitaciones que Jesús se impuso a sí mismo en la relación a su vida como un ser humano. Como las tres traducciones ya citadas indican, el kenosis de Cristo consistía de una entrega voluntaria de gloria y de dignidad en lugar de una entrega de su naturaleza como Dios. Como hombre Cristo no recibió la honra que se le debía a Él como Dios. En vez de actuar según su papel legitimo como Rey de la humanidad. Como hombre El se sometió a la muerte en la cruz. No murió como Dios sino como hombre. Entonces, este versículo expresa un pensamiento muy hermoso: Aunque Jesús era Dios, El no insistía en la retención de todos sus derechos como Dios. Al contrario, se despojó voluntariamente de su derecho a la gloria y a la honra en a tierra al tomar para sí mismo la naturaleza de un hombre y al morir. El Hizo todo esto de modo que El pudiera proporcionar la salvación para nosotros.