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Que debo saber para evangelizar - manual del líder

LECCION. 7

HABLANDO EN LENGUAS

Hechos:2:1-18

 

Esta lección introduce uno de los temas más confusos para aquellos que no entienden la biblia. Por medio de este estudio podremos dar a otros una razón del porque nosotros creemos lo que creemos acerca de las lenguas. Un apropiado entendimiento del tema depende de la lectura y la comprensión de las Escrituras.

 

1- Corintios:12 – 14.

Hechos:2:1-18; 10:44-48; 19:1-6.

Marcos:16:17.

Isaías:28:11.

 

 

EL USO DE LAS LENGUAS EN LA BIBLIA

 

Las lenguas en la biblia se agrupan dentro de dos distintas categorías. Usted debe ser capaz de distinguir entre ellas, a fin de entender las lenguas.

 

  1. Como señal inicial o evidencia de que usted ha recibido el Espíritu Santo. Las referencias bíblicas a esta manifestación, son las siguientes (Is:28:11; Mar:16:17; Hec:2:1-18; 10: 44-48; 19:1-6).

 

  1. Usadas entre aquellos que han recibido el Espíritu Santo, evidenciado con la señal de hablar en otras lenguas, para:

 

  1. Edificación del creyente al hablar en otras lenguas.
  2. Edificación de la congregación de la iglesia, cuando se acompañan con una interpretación.

 

DEFINICIÓN

 

Comparando (Hec:2:1-4; 2:6-8, 11) usted encontrara que la biblia define las “lenguas” como lenguajes”. Mantener esto en mente hace este tema fácil de entender.

 

Dos categorías básicas de lenguas o lenguajes, se encuentran en el marco de referencia del cual estamos estudiando.

 

  • OTRAS LENGUAS: Es un lenguaje que el hablante nunca ha aprendido, hablado como el Espíritu le da que lo hable. Puede ser y a menudo es, un lenguaje hablado por otra nacionalidad como su lengua nativa. Aunque es otra lengua para el hablante, si alguien que habla ese lenguajes particular está presente, el puede entender al hablante. Esto es lo que pasó en el día de Pentecostés.

 

  • LENGUAS DESCONOCIDAS: Aunque los traductores nos dicen que la palabra desconocida no está en el texto original, no obstante es un término bíblico usado apropiadamente. Una persona que habla en lenguas de este tipo no es entendida por el hombre y está hablando a Dios (1- Cor:14:2). Las lenguas desconocidas pertenecen exclusivamente a la iglesia, a aquellos que han recibido el Espíritu Santo evidenciado con el hablar en otras lenguas.

 

Ambas clases de lenguas mencionadas anteriormente son sobrenaturales y milagrosas debido al hecho de que son habladas como el Espíritu da que se hablen (Hec:2:4).

 

 

LA EVIDENCIA INICIAL DEL ESPÍRITU SANTO

 

Jesucristo, en su Ministerio, había prometido el Espíritu Santo a sus discípulos.

 

Juan:14:16-17.

Juan:15:26.

Juan:16:7-13.

Lucas:24:49.

Hechos:1:4-8.

 

La promesa de Cristo se cumplió cuando la iglesia comenzó (Hec:2:1-4). Pedro lo declaró (Hec:2:38-39), que la promesa del Espíritu Santo era para todas las personas.

 

Gozo, paz, felicidad, el fruto del Espíritu, la posesión de las bienaventuranzas, los dones del Espíritu; no son evidencias del bautismo del Espíritu Santo, ellos son el resultado del estar llenos del Espíritu Santo.

 

Un argumento usado a menudo y una falacia para aquellos que lo creen, es que las lenguas fueron dadas a aquellos en el día de Pentecostés con el propósito de predicar a otras nacionalidades en su lengua nativa.

 

Esto es refutado claramente en (Hec:2:11) cuando los oyentes declararon “les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”. La predicación en el día de Pentecostés fue realizada por el apóstol Pedro (Hec:2:14-40). El estaba usando las llaves del reino del cielo que Jesús la había dado (Mat:16:19). Yo me pregunto a menudo por que los defensores de esta teoría mandan sus misioneros a escuelas de idiomas. ¿Por qué no dejar que el Espíritu los unja para predicar en lenguas nativas a la gente?. Ciento veinte creyentes en Pentecostés estaban hablando en otras lenguas, declarando las maravillas de Dios como el Espíritu les daba que hablasen.

 

No permitas que nadie le ofrezca menos, hablar en lenguas es la única y sola señal que Dios ha dado a los creyentes del N.T como evidencia de que ellos han recibido el Espíritu Santo. Cristo murió en el Calvario para que usted tenga esta gloriosa experiencia. Es la cosa más maravillosa que puede pasar en la vida de una persona. No pida a Dios las lenguas, pídale el Espíritu Santo, las lenguas acompañaran este regalo. Si usted nunca ha experimentado el gozo inefable del Espíritu Santo, es mi oración que lo reciba mientras oye la Palabra de Dios (Luc:11:1-3).

 

NOTA:

Las lenguas en las siguientes ocasiones son estrictas y exclusivamente para aquellos que han recibido el Espíritu Santo como se expuso anteriormente. Estos comentarios no son aplicables al pecador en ninguna manera, más que para aclaración de las escrituras. La enseñanza de Pablo a (2- Cor:12 – 14) es aplicable solamente a los creyentes.

 

Entre los tantos he aquí unos cuantos:

 

  1. Ser obediente a la enseñanza de las escrituras.
  2. Producir el fruto del Espíritu.
  3. Ser fiel a la causa de Dios en toda forma.
  4. Permanecer en Cristo.
  5. Añadir a nuestra experiencia los ingredientes necesarios para la estabilización espiritual.

 

(Juan:15:1-8; Gal:5:22-23; 2- Ped:1:5-11) juntamente con otros pasajes para aclaración de este punto.

 

 

EDIFICACIÓN DE LA IGLESIA CONGREGADA

 

Las lenguas en este caso son el ejercicio de uno de los nueve dones espirituales. Para que ellas proporcionen edificación a la congregación de los creyentes, deben ser acompañadas por otro de los nueve dones espirituales; la interpretación de lenguas. La interpretación puede ser dada por la persona que habla en otras lenguas o por otra persona.

 

Permítame explicarle como puede ocurrir lo antes mencionado, en un servicio de la iglesia local. Un creyente, lleno del Espíritu será motivado o movido por el Espíritu a hablar audiblemente en lenguas desconocidas. En reverencia al Espíritu de Dios el resto de la congregación debe permanecer calladamente en oración permitiendo a Dios realizar su obra de edificación, exhortación o consolación. Inmediatamente después de un relativamente corto discurso en una lengua desconocida al hablante y la congregación, la misma persona o alguien más puede dar una interpretación de lo que se dijo en el idioma natal de la congregación. Ambos son y deben ser, según el espíritu de que se hable.

 

Sin duda Pablo está dando instrucciones para un servicio de una iglesia local cuando habló “cuando os reunís en la iglesia” (1- Cor:14:26, 28). Mientras un servicio en la iglesia está en curso, hay regulaciones establecidas sobre el uso y ejercicio de hablar en otras lenguas y la interpretación de lenguas (1- Cor:14:26-28). El hablar en lenguas, que necesita interpretación para alcanzar la edificación, viene en turnos (de la palabra griega MEROS que significa división o contribución, pedazo, porción, sección, espacio (de tiempo) concedido por turno). Tres (3) turnos es lo máximo permitido en cualquier servicio de iglesia. Esto no quiere decir que dos o tres personas deben hablar en lenguas antes de que pueda haber una interpretación. Pablo está tratando aquí con TURNOS, no con PERSONAS.

 

Después de un máximo de tres turnos de hablar en lenguas si HAY o NO HAY una interpretación dada, el hablar en lenguas audiblemente para interpretación debe cesar. Si la persona hablando en lenguas o alguien más en la congregación siente hablar en lenguas, debe hacerlo calladamente para si mismo y para Dios, para que así el servicio pueda continuar (1- Cor:14:27-28). Las mismas regulaciones se aplican para profetizar, la cual es una expresión inspirada del Espíritu pronunciada audiblemente en la lengua natal de la asamblea local.

 

Tres de los nueve dones espirituales tienen que ver con hablar; profetizar, lenguas y la interpretación de lenguas. Estos no son para reemplazar y sobrepasar la Palabra de Dios predicada. La iglesia no es perfeccionada, solo edificada, por los dones espirituales. Dios dio el ministerio a la iglesia para su perfeccionamiento (Ef:4:11-12). El control de cada servicio debe estar en las manos del pastor o del que está a cargo del servicio.

 

Las lenguas, más una interpretación, equivalen y alcanza lo mismo que la profecía. Dios escogió las lenguas y su interpretación como una señal a los creyentes (1- Cor:14:22). Las lenguas que son interpretadas, o la profecía, es para una o las siguientes tres cosas:

 

  1. Edificación.
  2. Exhortación.
  3. Consolación (1- Cor:14:3).

 

Los dones espirituales no son dados al creyentes para poner la iglesia en orden, conducir asuntos de negocios, comprar o no comprar propiedad, construir o no construir edificios, instruir a otros en dar dinero, pronunciar juicio sobre individuos, dirigir matrimonios, aceptar o rechazar ministros. Aquellos que así lo hacen están hablando por su propio espíritu y no por el Espíritu de Dios. Los dones espirituales deben  manifestarse bajo las tres directrices anteriormente establecidas. Pablo nos anima a “procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia” (1- Cor:14:12).

 

Una gran énfasis es puesto sobre los factores de paz, Decencia u orden (1- Cor:14:33, 40), en cualquier servicio local de iglesia. Cualquier cosa que viole cualquiera de estas tres directrices no está en orden; ya sea los dones del Espíritu, la predicación, el cantar, el testificar, el tocar instrumentos, el batir las manos, el recibir ofrendas, el danzar en el Espíritu, el entrar y salir del edificio o cualquier otro factor que envuelva el orden y decoro espiritual en la casa de Dios. Estas directrices en ninguna manera desaniman o prohíben el uso de ninguno, ni de todos los dones espirituales (1- Cor:14:39).

 

Las siguientes verdades que conciernen a cualquier creyente que habla en lenguas desconocidas deben ser memorizadas como una ayuda al testificar y dar a otros una razón de la esperanza que hay en nosotros.

 

  • Son habladas a Dios.
  • Ningún hombre las entiende.
  • En el Espíritu el habla misterios.
  • Se edifica así mismo.
  • Debe orar para que el mismo pueda interpretar.
  • Son secundarias a la profecía a menos que haya interpretación.
  • Es una señal a los incrédulos.

 

Son tantas las preguntas que surgen cuando este tema es estudiado, tal vez estos limitados comentarios contestarán algunas de las preguntas que hay en su mente.

 

 

EDIFICACIÓN DEL CREYENTE

 

Cualquier persona que hable en otras lenguas, que necesite una interpretación, sin duda es bendecida individualmente hasta cierto punto. El propósito básico de este tipo de lenguas no es la edificación de individuos solamente. El propósito y plan de Dios requiere una interpretación a fin de que la iglesia sea edificada. Si nadie interpreta las lenguas habladas, el hablante debe abstenerse de hablar audiblemente en lenguas después de tres turnos. Ellos deben orar luego para que Dios les dé el don de interpretación de lenguas para que así toda la asamblea local pueda ser edificada (1- Cor:14:13). En esta ocasión miraremos la bendición y el don de hablar en lenguas que no necesitan interpretación.

 

Estas son dadas específicamente al creyente para la edificación personal y pueden ser exhibidas en una o todas las siguientes formas.

 

  1. USADAS EN ORACIÓN: Orar en lenguas es una bendición y privilegio de los santos de Dios. Aunque el entendimiento no recibe edificación el espíritu es edificado (1- Cor:14:14-15). Debemos orar con el entendimiento, esto es, en nuestra lengua natal, pero si el Espíritu de Dios nos impulsa debemos orar en lenguas. En tales ocasiones usted está hablando directamente a Dios y hay una comunicación con su espíritu bajo estas condiciones que nada puede sustituir.

 

  1. USADAS EN CANTO: Las mismas cosas dichas acerca de orar en lenguas se aplican a cantar en lenguas. Usted y otros pueden no entender las palabras pero el hombre interior es renovado y bendecido (1- Cor:14:15). Cantar con el entendimiento, esto es en su lengua nativa, también traen una bendición.

 

  1. USADAS EN DAR GRACIAS: En este marco de referencia, un santo podrá estar bendecido a algo o a alguien y estar hablando en lenguas. Esta es una forma de alabar a Dios y ofrecer agradecimiento en lenguas desconocidas. Ambos pública y privadamente (1- Cor:14:16-18). Los mismos principios de los puntos uno y dos se aplican también.

 

Todas las tres clases del don espiritual de hablar en lenguas pueden ser ejercitadas en público o en privado. Si se manifiestan en un servicio público, el tipo y orden del servicio determinara si nuestra oración, nuestro cantar y nuestro dar gracias en lenguas deben hacerse audiblemente o para nosotros mismos y para Dios. Si interrumpe o detiene el curso del servicio, debemos guardar silencio (1- Cor:14:19, 28).

 

 

 

CONCLUSIÓN

 

No existe ninguna contradicción entre las instrucciones de Pablo de “no apaguéis al Espíritu” (1- Tes:5:19) y la declaración “y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1- Cor:14:32).

 

Apagar el Espíritu significa no permitirle al Espíritu de Dios que lo use o lo bendiga cuando es apropiado y en orden. La sujeción de nuestro espíritu tiene que ver con control.

 

El control de nosotros mismos en la casa de Dios es importante y esencial para el fomento de la paz, decencia y orden.

 

Nunca estudie los dones espirituales sin incluir 1- Corintios:13:1-13. Los escritos de Pablo sobre el amor en este caso no tienen paralelo. El amor, el cual es el amor de Dios expresado a través de nosotros, sobrepasa la fe y la esperanza.

 

Hablar en lenguas es el método de Dios de controlar y usar, para su gloria, el miembro más indomable del cuerpo; “la lengua” (Sant:3:1-18).

 

Que nuestras voces se levanten a él en alabanza y adoración, ya sea en nuestra lengua nativa o en una lengua desconocida.